El trabajo de David Álvarez nos cautivó desde el primer momento y tuvimos el deseo irrefrenable de descubrírselo a quien aún no lo conocía.

Si hay algo que define nuestro tiempo es el ruido. Ruido en todas sus dimensiones. En cambio, cuando uno se acerca al trabajo de David Álvarez encuentra muchos silencios. Allí donde presenta su trabajo, en su blog, en Instagram, apenas lo acompañan unas pocas palabras. No encuentras entrevistas, apenas un par de fotos… Sólo la presencia de esas imágenes capaces de sobrecogerte.

David Álvarez Árboles

¿Para construir un trabajo como el tuyo se necesita silencio?

El silencio sirve para escuchar lo que hay dentro de ti,  para buscarte y encontrarte, es un proceso largo de constancia, paciencia y resistencia.
Esta forma ‘sigilosa’ de presentarme se ha definido con el tiempo. No me interesa hablar sobre mí, la prioridad la tiene mi trabajo.

Cuando hablas sobre tus imágenes dices: "busco la metáfora para intentar sorprender a quien mira, para que la imagen sobreviva a la primera lectura y que, con suerte, propicie alguna pregunta".  ¿La estética de la imagen o el virtuosismo técnico no son suficientes por sí mismos?

Los artistas que más admiro poseen una calidad técnica extraordinaria y sus obras van acompañadas de una reflexión previa, una intención, planeación.  Creo que si falta técnica la imagen no resulta verosímil, si falta la reflexión no comunica nada.

¿Para ti dónde está el punto de partida de la creación? ¿Qué te lleva a empezar un nuevo proyecto?

Si algo te mueve, esa es una buena señal.

Luz, sombras, carboncillo… son palabras clave en tu trabajo.

La luz y la sombra tienen una fuerte carga simbólica, se prestan para la interpretación. Me parece que siempre hay prioridad por el color, con blanco y el negro se pueden lograr cosas asombrosas, basta ver las imágenes de Van Allsburg o las ilustraciones para ‘Fausto’ de Delacroix.

¿Cuál ha sido tu recorrido en esta profesión?

Se ha definido con el tiempo y un poco por azar: estudié tres años Artes Plásticas, aprendí las bases del dibujo, técnicas de escultura y grabado, algo de pintura. Después hice cuatro años en Diseño. Casi al final de la carrera descubrí los libros ilustrados y me entusiasmé tanto que hice con Julia Díaz, mi colaboradora de toda la vida, dos libros, uno de ellos es Bandada.  De ahí para acá ya son ocho años.

¿Cuáles son tus intereses?

Disfruto ver imágenes: pinturas, dibujos, esculturas, he aprendido más de mirarlas que en ningún otro lado.

Siempre tengo la mirada puesta en el Museo del Prado, sus canales de Youtube e Instagram son extraordinarios, los vídeos de restauración son mis favoritos.

Por otro lado, practico el dibujo de figura humana con modelo, me gustaría dominarlo. Es una forma de dibujo muy distinta, requiere otro ritmo, otra forma de abordarlo, el tiempo es determinante.

Verdad se disfraza de mentira

De los lugares o soportes donde puede viajar la ilustración, ¿es el libro el que te interesa más?

Me interesa el libro porque el pensamiento de un autor puede sacudir la mente del ilustrador. Pero si algo me gusta son las imágenes sin contexto, sin secuencia, imágenes que no tienen más soporte que el papel y que surgen por necesidades personales.

Si tuvieras que escoger una obra clásica para ilustrar ¿cuál elegirías?

Me gustaría algo de Chéjov aunque no tanto sus obras clásicas sino algunos de sus cuentos.

David Alvarez Minotaur

El año pasado recibiste el I Premio Internacional de Ilustración de Edelvives. ¿Qué ha supuesto para ti?

Es un lujo hacer un proyecto con Edelvives bajo una dinámica de tiempo y consideraciones muy distinta  a la que los ilustradores estamos acostumbrados. Esta experiencia viene acompañada de mucho aprendizaje.

¿Desde dónde trabajas? ¿Cómo es tu espacio de trabajo?

Vivo y trabajo desde Oaxaca. Soy totalmente diurno y la música me acompaña todo el día. Es un espacio pequeño, muy iluminado, tranquilo. Necesito poco: una mesa, lápiz, papel y la maravillosa ciudad de Oaxaca al otro lado de la ventana. Comienzo por la mañana, dedico al menos 10 horas de trabajo  y el resto del día es para atender todo lo demás.

¿Cuáles son tus gustos literarios y musicales?

Encontré el placer por los libros tarde, eso ha sido también todo un proceso. Me gusta Chéjov, Rulfo, Avelina Lésper… Siempre disfruto escuchar música nueva, me gusta Lianne La Havas, Anderson .Paak, Badbadnotgood, Marco Beasley, The Weeknd…

¿Y viajar?

Cualquier viaje siempre hace mucho bien,  alimenta, inspira.

David Álvarez Premio Internacional de Ilustración