Tania Vicedo es una joven ilustradora nacida en Alcoy (Alicante) con muchas millas recorridas, vitales y profesionales. Ha vivido en Londres, Tokio, y ahora, desde Valencia con la maleta llena de experiencias, tiene mucho que contar y lo hace ilustrando.

Tania Vicedo Misterio

¿Cuándo y cómo se enciende la chispa de la vocación?

Desde pequeña he dibujado. Empecé con los dibujos animados que veía en la televisión: grababa un capítulo, lo paraba en cierta escena y la dibujaba. Eso mismo hacía con los libros ilustrados y las láminas de mi padre. Viendo que me gustaba, me apuntaron a clases extraescolares de pintura.

En el bachillerato llegó el momento de tomar una decisión sobre si quería seguir con la rama artística o prefería otra. Aunque dudé (¡y casi elegí la rama científica!) me decanté por el arte, y más tarde conseguí entrar en la facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia.

¿Cómo fue tu paso por Bellas Artes?

Fue una experiencia muy, muy variada. Podías estudiar muchísimas asignaturas totalmente diferentes, pero no había tiempo suficiente para profundizar. En esta etapa practiqué mucho el dibujo, la pintura y también descubrí el grabado, algo que todavía hoy me fascina y sobre lo que me gustaría aprender más. En concreto, ahora tengo un gran interés en la risografía y en la xilografía japonesa (Mokuhanga).

A finales de la carrera me di cuenta de que me interesaba más un arte aplicado que pudiese ser cercano a la gente. Es por esto que empecé a pensar que la ilustración podría ser una buena profesión para mí.

Ahí es cuando decides mudarte a Londres para cursar el Máster de Diseño de Comunicación, especializándote ilustración…

Sí; fue en el 2013 en la Universidad de Kingston. Lo cursé a media jornada en dos años para poder combinarlo con el trabajo. Pensé que estudiar en el extranjero me podría dar una nueva perspectiva de las cosas; ver cómo se enseña, conocer compañeros de otros países con los mismos intereses, ver otras formas de trabajar… Allí no aprendí a ilustrar algo en concreto pero sí a pensar y expresarme visualmente, a investigar a través de lo gráfico y desarrollar un pensamiento crítico. Esto fue muy valioso, porque me abrió las puertas no solo del mundo de la ilustración sino también del diseño gráfico.

En lugar de pedirte que definas tu estilo, nos gustaría que describieras esa visión que tienes en la cabeza y pretendes alcanzar, sobre cómo comunicarte, expresarte...

Me interesa especialmente expresar emociones, y pensamientos abstractos a través de lo gráfico. Por eso me gusta la ilustración para prensa y revistas, porque se utilizan mucho las soluciones conceptuales.

En contraposición a la comunicación verbal (muy concreta), me atrae la ambigüedad de lo visual y el espacio que deja al receptor para la interpretación. Y, para lograr eso, utilizo recursos como metáforas visuales, pero también el color, la forma y las texturas.

Tania Vicedo Juntas podemos

Y también te interesa mucho la novela gráfica y el cómic.

Sí, de hecho, mi proyecto final de máster fue un libro sin palabras y completamente hecho a mano sobre el tema de las emociones. Y a continuación hice una historia gráfica corta para el premio de historia corta gráfica que fue preseleccionada y exhibida en Orbital Comics, Londres.

Me gusta que en mis ilustraciones siempre haya una narrativa. La ilustración me parece el medio idóneo para contar historias, tanto como lo puede ser una película o un libro.

Y estoy particularmente interesada en las historias visuales sin palabras. Me gusta ese aspecto de lenguaje universal que tienen las ilustraciones. Y el espacio que dejan para que cada uno lo interprete a su manera única y perciba la historia de manera diferente.

Tania Vicedo Tokyu Railways

Tus ilustraciones cobran vida fruto de la colaboración con tu pareja, el animador japonés Yuta Komine. ¿Qué encuentras en la animación como fuente de expresión? ¿Qué aporta o debe aportar a la ilustración estática?

Creo que la ilustración animada es muy interesante ya que te permite destacar un elemento o varios y potenciar el mensaje a través del movimiento. Además te permite explorar y pensar de una manera diferente para resolver las ilustraciones.

¿Cómo fue tu experiencia en Tokio? ¿Ha quedado algo del país nipón en tu estilo de ilustración?

Cuando Yuta tuvo que volver a su país yo decidí acompañarlo. Allí trabajé como diseñadora en el Tokyo American Club. Hoy en día sigo colaborando con ellos creando ilustraciones para su revista In Touch.

Japón me ha influenciado mucho. Allí se aprecia mucho el arte y la artesanía, lo que se hace a mano, la técnica; el proceso y la constancia y disciplina que conlleva lograr cierta habilidad. En aquella época ya me interesaba mucho la expresión de ideas a través de lo visual, pero en Japón empecé apreciar también la manera de crear, el proceso.

Cómo te organizas el trabajo.

Normalmente empiezo el día planificando lo que voy a hacer ese día, y luego intento cumplirlo, aunque a veces las cosas llevan más tiempo del planeado. En este momento trabajo con mi pareja ya que los dos somos autónomos. Desde 2019 adoptamos a nuestra perrita Taco, ella nos marca los ritmos del descanso.

Para compensar el tiempo que paso delante del ordenador, de las cosas que más disfruto en mi tiempo libre son actividades fuera de casa: correr, caminar por la montaña o el parque, hacer yoga y quedar con los amigos.

En el futuro me gustaría estar un poco más en contacto con la naturaleza. Mi sueño es tener un huerto… aunque sea un huerto urbano.